Cualquiera que sea el edificio o el sistema técnico que el équipo decida restituir, la primera etapa es siempre el análisis de las fuentes. Es un tarea que requiere grán atención porque de ella emanan los planos en tres dimensiones del objeto y es ella también que determina los materiales constitutivos.
Nuestra primera tarea consiste en recuperar el conjunto de textos latinos y griegos sobre el tema. Las busquedades comienzan a partir de diccionarios topográficos clásicos (el diccionario topográfico de referencía actualmente es : Margaret Steinby dir., Lexicon topographicum urbis Romae, Roma, Quasar, a partir de 1993, pero la obra de Giuseppe Lugli, Fontes ad topographiam veteris urbis Romae pertinentes, Roma, Universidad de Roma, 1952-1969, 7 vol., es aún bien útil), en seguida son continuadas y ampliadas con las bases de datos lexicologicas específicas (Biblioteca Teubneriana Latina, Thesaurus Linguae Graecae….). Las « letras clásicas » del equipo se ocupan de encontrar los textos, traducirlos, y extraer de ellos las informaciones necesarias a la realización infográfica. Es indispensable revisar una a una las traducciones cuando existen y finalizar el trabajo con la escritura de un resumen para no ser ahogado por la masa de informaciones inutiles.
Despues viene la investigación iconográfica, muy apoyada en algunos casos por la Forma Vrbis Romae, un plano de marmol de la época de los Severos (comienzo del tercer siglo desp. J.-C.) que representa el plano de suelo de Roma al 1/240, fuente importante para los trabajos acerca de la Roma antigua. Entre 10 y 15 % de la superficie total nos han llegado, bajo la forma de fragmentos. Se añade a esto lo que llamamos las « codices del Vaticano » : se trata de dibujos realizados al Renacimiento que representan fragmentos de la Forma Vrbis que hoy día han desaparecido. Esta etapa de copia evitó perder definitivamente una parte de las informaciones trasmetidas por el plano antiguo. Asamblando fragmentos originarios de piedra y dibujos del Vaticano, es a veces posible de extraer un marquado en suelo de los edificios. Es suficiente despues completar los espacios vacios y calcular las diferentes cotas proporcionalmente. Naturalmente utilizamos también las otras ciencias iconográficas clásicas, monedas, bajos-relieves, pinturas...
La última etapa es el estudio de los informes arqueológicos, tanto por lo que concierne la arquitectura y la modenatura que por el conjunto de elementos de decoración. Desde que una marqueta es explotable, por ejemplo, la integramos en el modelo, pero restituyendola en el mejor estado posible. El estudio de los informes arqueológicos debe ser hecho con un método histórico escrupuloso. Representamos el estado del siglo IV y es él que debe ser aislado de la masa las informaciones disponibles.
Para valorizar el trabajo sobre las fuentes antiguas, desarollamos un modelo virtual en cinco dimensiones (J.C Golvin, « la imagen de restitución es la restitución de la imagen » curso de DPEA « cultura numérica y patrimonio arquitectural »). Como toda maqueta, nuestra maqueta posee tres dimensiones : altura, anchura, profundidad, es decir las tres coordenadas en el espacio x,y,z) pero conmparandola a una maqueta física tiene dos otras possibilidades : puede ser visitada del interior lo que induce un factor tiempo (las coordenadas x,y,z del momento M1 que son diferentes del momento M2 y entonces la imagen es diferente) y puede ser documentada por lazos de tipo hypertexto reenviando a otros soportes de información : textos, imágenes 2D, videos, bibliografías, es en la noción de acceso interactivo a las ciencias antiguas (accesibles por simples pulsados de ratón sobre los objetos (o por simples carteles de información sobre los sitios históricos) que damos al utilizador una síntesis de los recursos que permitieron restituir lo que vee en la pantalla. Estas informaciones les permiten juzgar la naturaleza, la cantidad y la calidad de los recursos a nuestra disposición, la manera como los hemos utilizado. Ellas informan con la más fina precisión que cualquiera otro medios el grado de restituciones.
Este trabajo sobre las fuentes es principalmente realizado por los enseñantes-investigadores del équipo y por un ingeniero de investigación en fuentes antiguas pero también por estudiantes en master y doctorado. Para puntos más delicados, los especialistas son solicitados, notoriamente los miembros del comite científico del equipo, constituido precisamente para asegurar la restitución virtual de la Roma antigua cientifícamente valida. Esta etapa se concretiza con la creación de documentos sintéticos de las fuentes antiguas que están en acceso libre como modelo virtual interactivo. Una base de datos completa es también creada como soporte.